Surgió alrededor de 1910, como reacción al realismo, e influido por la aparición de la fotografía que provocó la crisis del arte figurativo, siendo una de las manifestaciones más significativas del arte del siglo XX.
El arte abstracto deja de considerar justificada la necesidad de la representación figurativa y tiende a sustituirla por un lenguaje visual autónomo, dotado de sus propias significaciones.
Este lenguaje se ha elaborado a partir de las experiencias fauvistas y expresionistas, que exaltan la fuerza del color y desembocan en la llamada abstracción lírica o informalismo, o bien a partir de la estructuración cubista, que da lugar a las diferentes abstracciones geométricas y constructivas.

A poco más de veinte años de
comenzar su carrera artística, continúan siendo su prioridad
aquellas formas que se alejan de todo rastro figurativo.
Argumenta Bijou que en el momento de iniciar su proceso de
tesis, en la Escuela de Artes de la Facultad de Filosofía y
Humanidades - UNC-, ya estaba interesada en las propiedades del
color, en su comportamiento y en la capacidad de transmisión de
contenidos emocionales. 
















