La escultura se divide en dos grandes ramas, la estatuaria y la escultura ornamental, según que represente la forma humana y exprese las concepciones suprasensibles del hombre o se ocupe en reproducir artísticamente los demás seres de la naturaleza, animales o vegetales. La primera lleva con propiedad el nombre de escultura y tiene un ideal propio, desempeñando la segunda un papel secundario al servir de auxiliar a la primera y a la Arquitectura.

El Arte de modelar, tallar o esculpir en barro,
piedra, madera u otro material es una de las Bellas
Artes en la cual el artista se expresa mediante
volúmenes y espacios.






