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El término impresionismo
nace en una nota publicada con motivo de la primera
exposición colectiva, (Paris, 15 de Abril - 15 de
Mayo 1874) del grupo de pintores (Manet, Monet,
Picasso, Degas, Renoir, Cézanne, etc.) en la que se
presentaba una tela de Monet titulada Impresión, sol
naciente.
El impresionismo fue un
movimiento de rebelión contra las leyes
tradicionales de academicismo respecto del contorno,
conocimiento de la anatomía, perspectiva,
importancia del claroscuro.
El Impresionismo se
corresponde con una transformación social y
filosófica; por un lado, el florecimiento de la
burguesía, por otro, la llegada del positivismo.
La burguesía, como nuevo
fenómeno social, trae sus propios usos y costumbres;
unos afectan al campo, que deja de ser lugar de
trabajo para convertirse en lugar de ocio: las
excursiones campestres. Es el mundo retratado por
Monet y Renoir. La ciudad, por el contrario, se
convierte en nuevo espacio para la nueva clase
social: aparecen los flanneurs, paseantes ociosos
que se lucen y asisten a conciertos en los
boulevards y los jardines de París. También cobra
relevancia la noche y sus habitantes, los locales
nocturnos, el paseo, las cantantes de cabaret, el
ballet, los cafés y sus tertulias. Es un mundo
fascinante, del cual los impresionistas extraen sus
temas: en especial Degas o Toulouse-Lautrec. Porque
para ellos se han terminado los temas grandiosos del
pasado. El positivismo acarrea una concepción de
objetividad de la percepción, de un criterio
científico que resta valor a todo lo que no sea
clasificable según las leyes del color y de la
óptica. Según esto, cualquier objeto natural,
visible, afectado por la luz y el color, es
susceptible de ser representado artísticamente.
Los cuadros de los
impresionistas (paisajes pintados al aire libre,
interiores, retratos, bodegones), con la voluntad de
despojarlos de los convencionalismos académicos,
demostraron que las sensaciones visuales estaban
estrechamente ligadas a la vibración de la luz; que
la forma-color de los objetos no es percibida de una
forma clara y distinta, sino palpitante; que en la
realidad no existe el claroscuro académico hecho con
sombras neutras, sino solo contrastes de colores;
que para encontrar un equivalente al brillo de los
colores es necesario dividir los tonos sobre la
tela.
La afinidad de su posición
moral (sinceridad, libertad individual e igualdad
social, dignidad de la vida cotidiana, poesía
descubierta en los objetos más humildes) reflejaba
las mejores aspiraciones humanitarias y democráticas
de su época.
Mas información:
http://www.guiacultural.com/guia_tematica/arte_y_cultura/impresionismo.htm
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